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4 de enero de 2019
El Retorno: Vestido de Fin de Año

El Retorno: Vestido de Fin de Año

¡Hola, holaaaaa! O más bien debería decir... ¡Feliz año, feliz añooooo! ¿Qué tal han empezado ese 2019? Espero que estupendamente, y que continúe aún  mejor 😉.

Yo me noto súper energética y con ganas de hacer millones de cosas. Ando especialmente emocionada porque por fin aguanto un pizco sentada, y puedo coser, incluso con remalladora. ¡Bien!

Me reincorporé a la costura con los mitones de "Mi Rincón de Mariposas" (¡Gracias, Dawn!), y entonces me vine arriba y decidí retomar el vestido de fin de año que dejé a medias el año pasado (bueno... diciembre de 2017. Ustedes me entienden 😝).




El patrón original traía las mangas más cortas, a la altura del codo, pero yo las quería tres cuartos, así que alargué el patrón un par de centímetros. Luego resultó que al llevarlo a la tela no tenía suficiente, así que me quedó un tamaño pelín indeterminado, para poder aprovecharla al máximo. ¡Ups!

Lo veía un poco soso, todo tan liso (ya saben que yo y los lisos no nos llevamos especialmente bien), así que decidí hacerle un cinto, para darle un pizco de vidilla.




Para ello utilicé una cinta decorativa con la que tuve amor del bueno, que aseguré al vestido dándole un par de puntadas en cada costado, y en el centro delantero, con idea de que no se moviera demasiado. La cinta/ cinto se cierra en la parte de atrás con unos corchetes.

Así intenté meter a viaje el cinto, a la vez que mantenía la elasticidad del vestido. Pero la realidad es... que quedó en un intento. De nada que me movía un pizco, el mardito variaba su posición.

El momento crítico tuvo lugar en la cena de Nochevieja, pues entre que estuve sentada un buen ratillo (¡sí, sí, maravilloso!), y la comilona sin tino, incluso los corchetes se aflojaron un pizco 🙈.


Primer plano del cinto. ¡Hasta lentejuelas tiene, oye!

Editado: Leyendo el comentario de @mamemimoblog en mi publicación de Instagram, caí en la cuenta de que no hice foto de cómo casé los dibujitos del cinturón, en su zona de unión. ¡Aaaaah! ¿Cómo es posible? ¡Si me pegué casi más tiempo casándolos que cosiendo el vestido! Pues ea, aquí está la fotillo.


Ahí está la pequeña separación, fruto de mi cena copiosa 🙊.

Son unas cuántas cosillas las que cambiaría:

- Reduciría un par de centrímetros la zona central del cuerpo, para que el cuello no quede tan abierto, y la zona de los hombros quede menos desplazada.

- Evitaría usar tela de terciopelo. ¡Vale! La realidad es que evitaría usar terciopelo con cualquier proyecto, jajaja. Se mueve más que una culebra (con papel de seda debajo de la tela, algo mejora la cosa), se marca con muchísima facilidad (en la medida de lo posible, alfileres en los márgenes de costura), y deja todo lleno de pelusas.

- Quitaría vuelo a la falda. En un primer momento, antes de cortar la tela, modifiqué el largo, para que me quedara a la altura de la rodilla, que es como me gusta llevarla. Pues parecía un botijo con ella, así que la acorté unos 8 cm de largo (8 cm que podría haber aprovechado para las mangas. ¡Resquemor!).

Pero ya que tiene bastante vuelo, saben lo que toca, ¿no? ¡¡¡Gira, gira, sin paraaaaaaar!!!


¿Adivinan dónde tengo el mando de la cámara? 😂

En sus marcas, listos... ¡yaaaaaaaa!


¡Súper involucrada y nada mareada! Pero algo despeinada, y con cinto pelín descolocado (ejem).

¡Una vuelta más!


¡Mechones "libres como el viento" y cinto totalmente descolocado! Ya sabía yo que no aguantaría en su sitio 🙈.

¡Y eso es todo, amigos! Para aquellos que lo celebren... ¡que tengan muy buenos Reyes!


¡Con tanta vueltecita, no sé cómo atiné a darle al mando! Ya hasta veo borroso 😂.

- Patrón: Robe Joy, de La Maison Victor mars-avr 2017
- Tela de terciopelo elástica: Ribes & Casals
- Cinta molona: Kilo Lomo los Frailes


21 de diciembre de 2018
Bufanda Dunaway

Bufanda Dunaway

“Penélope espera pacientemente el regreso de Odiseo, que se ha ido a la guerra. Pasan 20 años, y en su ausencia, surgen los pretendientes, pero ella, fiel a su esposo, emplea una artimaña para esquivar sus atenciones... Les dice que tiene que terminar de tejer un sudario para el rey Laertes, y que hasta ese momento, no tomará a ninguno por esposo. Lo que ellos no saben es que Penélope se dedica a tejer por el día, y deshacer por la noche... ¡hasta que la pillan! Por suerte, llega Odiseo, a tiempo de impartir justicia.”


Sra. Llama me dice que a ver cuándo le tejo una a ella, que se resfría con facilidad...

Así me vi yo, cuál Penélope, tejiendo y deshaciendo la bufanda de mi Odiseo. Y lo curioso es que la secuencia no era complicada, pero de nada que me desconcentraba  un pizco... ¡zas! Punto fuera de su sitio.

Menos mal que conforme fui avanzando, la fui interiorizando, porque el muchacho se tiraba de los pelos cada vez que me veía deshaciendo, ya que “así nunca la iba a terminar”, y “total, si no se nota” 🤣.

Él tenía clarísimo las dimensiones que debía tener su bufanda. Un ancho de 15 centímetros como máximo (conseguido), y de no más de 1,50 m de largo (no conseguido... ¡Ejem! La culpa fue del bloqueo, que le dió un señor estiramiento extra 🙊).


¡Qué bien le queda a Odiseo!

El patrón lo clasifican de básico, pero para una inexperta con las agujas, como una servidora, creo que no es tan básico. Al menos si quieres hacer el “cast on” y “bind off” como indica el patrón.

Pero con paciencia, YouTube, y sobre todo, la inestimable ayuda de Alhana (¡Gracias, guapaaa!), aprendí lo suficiente para que llegara a buen puerto, y para que le gustara a su dueño. ¡Bieeeeen!

Como seguramente no asomaré el hociquillo por aquí por Nochebuena, aprovecho para desearles... ¡¡¡Muy felices fiestas!!!


- Patrón: Dunaway
- Ancho: 14,5 cm
- Largo: 1,85 m
- Lana: Malabrigo Mechita
- Agujas circulares: 2,25 2,50 y 2,75 mm
- Proyecto en Ravelry
19 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 3

Retomando la calceta: Parte 3

En entradas anteriores les he hablado del "Taller de Calceta Nivel Cero patatero", mi reencuentro con las agujas circulares, y mis avances con cada proyecto.

Ésta es la tercera entrega, y ya estamos casi en la recta final. En esta ocasión les presento mi gorro, monísimo, con pompón incorporado... que no he hecho yo (el pompón incorporado, ¿eh?). ¡Glups!


Esos chismes para hacer pompones son perfectos para la foto... ¡y para nada más!

Andaba yo toda entusiasmada, pensando que ¡por fin! estrenaría estos cacharros azules y rojos para hacer pompones, y resultaron un fiasco.

Y es que no tienen forma de abrirse, así que la única manera de envolver el hilo es introduciendo tooodo el que necesitas para confeccionar el pompón a través del agujero.

Si lo haces con el hilo ovillado, no cabe por el agujero. Si lo intentas con todo el hilo extendido (y no es poco el que se necesita) entonces es ¡el maldito infierno! (con el riesgo de que se te enrede todo en el proceso).

Total, que empleé el método rústico y más efectivo: el hacedor de pompones casero, con cartón. Luego resultó que no me gustaba cómo quedaba en el gorro, y terminé poniéndole uno de mercería. Lo sé, lo sé. Tanto rollo con el mardito pompón, para terminar así.


Me gusta muuuuucho como queda 💓.

Para hacer el gorro, tal y como nos indica Lucía, es imprescindible tener cable de 40 cm. Y aclaro, para las profanas como yo: se le llama cable de 40 cm a aquel que acoplado con sus agujas circulares adquiere ese largo, con agujas incluídas. Ignorante de mí, que pensaba que llamándose así, el propio cable tendría esa medida...

Por suerte, durante el trancurso del curso me hice con este kit HiyaHiya así que pude hacer el gorro, sin problemas.

Y debo decir que estoy encantada con el famoso kit, porque es muy completo y te viene con algo súper útil, los conectores, que te permiten unir cables entre sí, y así probarte los proyectos conforme vas tejiendo, además de cambiar de cable de forma muy cómoda. ¡Estoy encantada!


Con todo el trastorno que supuso hacer el pompón, me lo pienso llevar a tooodos lados. ¿Tal vez hacerme un llavero con él?

El montaje de puntos lo hice pelín diferente, al modo "Esperanza Rosas", y además, como mi pelo es súper rebelde, y hacía que el gorro se abriera mucho, perdiendo la forma, para que ofreciera  pelín de resistencia, reduje el perímetro del elástico 4 cm.

Por último, cerré el gorro pasando directamente el hilo con una aguja lanera a través de todos los puntos alojados en la aguja circular, y tirando. Y con estas pequeñas variaciones, el gorro quedó totalmente adaptado a mis gustos, y listo para usar.

Sigo notando evolución, y yo encantada de la vida, aunque todavía me falta el total control de la tensión. Espero lograrlo con la práctica... Creo que soy demasiado perfeccionista para mi bien 🙈.

Sólo falta la última entrega, ¡el jersey! ¡Estoy tejiendo un jersey! Queda cerca el desenlace... o no tanto, dependiendo de lo que tarde en terminarlo, jijiji. ¡Muy buena semana!


- Patrón: Gorro de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Patons Merino Extrafine Big
- Agujas circulares de 5,5 mm
- Proyecto en Ravelry
12 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 2

Retomando la calceta: Parte 2

Aquí ando de nuevo, para hablarles de mis progresos con el curso de Lucía. Retomé las agujas circulares tejiendo un cuello, y con este chal subimos un pelín el nivel de dificultad.

Pero con las explicaciones , los vídeos, y la lana, que me tenía absolutamente enamorada, en un momentín lo tuve listo. Y es que es muy sencillo de tejer. 

¿A que queda resultón? Desde luego, señorita Llama está encantada con él...


Srta. Llama la mar de a gusto con MI chal. 

Como los extremos se curvaban y, maniática como es una, los quería bien rectos, aunque quedó bastante aparente, decidí bloquearlo y así de paso curtirme un pizco con la técnica. ¡Ups! Podría haber hecho una fotillo del "antes", para que notaran la diferencia. Me lo apunto para futuros bloqueos.


Ésta es la cara que se te queda cuando tienes una trifulca con srta. Llama, porque se niega a soltar el chal 😵.

Ejem... Se nota que no ando yo muy puesta en el maravilloso arte de llevar chales, porque vamos, con él en las manos parecía que me iba a poner a torear de un momento a otro. Media vida para ponérmelo de forma aceptable.


¡Aquí torooo, aquí!  🙈
He disfrutado mogollón tejiéndolo (esto es un gran logro, ya que antes “tejer” era sinónimo de “estrés” para mí) y lo más importante, noto evolución, pues ahora, al tejer más relajado lo hago bastante más flojito. Y déjenme decirles que así es muchísimo más sencillo tejer.

La próxima semana espero poder enseñarles el siguiente proyecto... ¡Un gorro! ¡Tengan una semana estupenda!

P.D. Sigo sin poder tejer mientras veo la tele, pero no pierdo la esperanza.


- Patrón: Chal Ola de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Drops Big Delight
- Agujas circulares de 7 mm
- Proyecto en Ravelry
31 de octubre de 2018
Pérez el Ratón Zombi

Pérez el Ratón Zombi

Pérez era un ratón muy majo, aficionado a dar regalitos a los niños que mudaban dientes. Hasta que un día un hombre con muy mal aspecto y peor aliento... ¡¡¡lo mordió!!! ¿Se lo pueden creer? 

Desde entonces, por estas fechas, la noche lo llama a hacer diabluras, y él sigue sus instintos. ¡Cuídense muy bien en sus casas, pues el Ratón Zombi anda suelto, y lo mismo les hace una visita! 


¿A que doy miedo? Juas, juas, juas.
Aunque por aquí no celebramos Halloween, cuando vi este ratoncito tan mono (Pérez, no me pongas esa cara. ¡Lo eres!), no me pude resistir. 

Tejerlo, no me costó. Lo que me costó fue coser todas sus piezas. ¡Uf! Y es que todavía me da “vaguitis aguda” cuando toca esa parte.


¡Pequeño, pero matón!
Aunque no lo especifica, yo rellené todas las piezas del patrón con guata, excepto orejas y cola. 

El ojo de seguridad lo puse entre las vueltas 7 y 8 de la cabeza, y el tuerto a esa misma altura.

Y así... ¡Ratón Zombi al canto! Boo! ¡Qué miedo!

¡Pasen una noche estupenda!


Posando para la foto hasta parezco bueno. Pero no se engañen... ¡Soy mu malooo!

- Patrón: Ratón Zombi, de Mongoreto
- Hilos: Drops Saftan
- Aguja: 3 mm
- Ojo de seguridad: 6 mm
- Altura: 12 cm


29 de octubre de 2018
Lily la Ninfa del Agua

Lily la Ninfa del Agua

Lily es una gran apasionada de las actividades acuáticas. Aunque claro... Todavía no he conocido a una ninfa del agua a la que no le guste chapotear horas y horas  sin parar. 

¡Por eso Ariel y ella se llevan tan bien! Y es que “sirena” y “ninfa del agua” es una muy buena combinación. Además, ambas se toman muy en serio los cuidados del pelo, y ya se sabe que, con su melena, eso es un plus.

Cariñosa, coquetuela, de buen corazón... Así es ella. Y astuta también, la muy pilla, que se ha pegado tooooda la semana pegando “indirectas” para que teja a Griffy el Grifo y a Kiki el fénix, y así tenerlos de compañeros de aventuras. Lo mismo le hago caso... 




Creo que este patrón es uno de los que más tiempo me ha llevado terminar, hasta la fecha. Y no es porque sea muy complicado, sino porque me ha resultado bastante laborioso, y lo he ido haciendo muy poquito a poco.




Esa melena que ahora lleva Lily con tanto salero... ¡Fatiguitas pasé para terminarla!

Primero, no conseguía que cuadrara el casco del pelo con la cabeza, sino que se veía más grande. ¿Resultado? El pelo quedaba bailando salsa. Nada estético, por cierto.

Así que lo que hice fue coger una aguja de 2,75 mm, en vez de 3, y conforme iba tejiendo, se lo iba probando en la cabeza, para asegurarme de que encajaba bien.


¡Luciendo rizos! De aquí va a un anuncio de champú 😝.

Una vez superado el momento “casco del pelo” me tuve que enfrentar al momento “rizos no permanentes”. Y es que en un principio intenté fijar los rizos enroscándolos a un palito de madera, mojándolos y planchándolos. ¡Fracaso total! Pero no los quemé (minipunto para mí).

En fin, que tuve que ir a lo rústico... A estrujarlos manualmente con los dedillos. Dicho esto... El resultado es bastante aparente, ¿no?

La tiara, la verdad es que queda mona, contrastando con el pelo. Y yo además la tejí con doble hilo, para que destacara aún más.


¿Quién no ha hecho el ángel en el agua alguna vez? Vale... Tal vez no así, enseñando ropa interior 🙊.

Un patrón que ha llevado su tiempo, entretenido de tejer, y lleno de detalles. La verdad es que queda preciosa una vez terminada. ¡Súper satisfecha con el resultado!


- Patrón: Lily the Water Nymph, del libro "Unicorns, Dragons and More Fantasy Amigurumi"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Agujas: 2,75 y 3 mm
- Ojos de seguridad: 7 mm
- Altura: 22,5 cm
- Nivel: Intermedio
- En Ravelry

15 de octubre de 2018
Retomando la calceta: Parte 1

Retomando la calceta: Parte 1

¡Pues sí! Después de tropecientos meses de inactividad (ni los cuento, que me vienen los remordimientos), por fin vuelvo a ser una chica productiva. Y qué mejor forma de volver a estar operativa que quitándome una espinita clavada... 

Llevaba tiempo queriendo retomar las agujas circulares, ya que me he dado cuenta que me gustan más los patrones de ropa en calceta que en ganchillo.

La cosa es que mi último recuerdo de ellas es de andar con el dedo tieso y medio acalambrado, por empeñarme en tejer continental con el dedo índice en suspensión, e intentando pescar puntos perdidos a cada momento. ¡Estrés total!

Así que cuando Lucía propuso su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero” lo vi como una señal, y me lancé de cabeza.


Ahí, ahí, ya se intuye mi maravilloso proyecto 😜.

 El curso lo empezamos el día 9, con un cuello como primer proyecto, y debo decir que estoy asombrada de mí misma. Ocurrió lo que nunca pensé que viviría: sentirme cómoda con las agujas en la mano.

Con el primer ovillo iba a velocidad de caracol, pero conforme tejía ganaba soltura. Lucía explica genial y de forma muy sencilla. ¡Es una maravilla!

Sin embargo, como a mí me gusta complicarme un pizco la vida, puse en práctica “métodos alternativos”, para unir los hilos y cerrar el cuello


¡Magia potagia! Si no te lo muestro, no sabes por dónde está cerrado el cuello 🙊.

Como resultado, un cuello la mar de molón,  del cuál estoy súper orgullosa, porque no he perdido ni un solo punto. ¡Toma ya! 

No voy a decir que me lo pondré un montón porque aquí en mi isla cuando hace fresquete, lo del frio es un decir. Pero en la cumbre sí que le daré uso, que allí a veces incluso graniza. ¡Ooooh! Jajajaja. Muy contenta con el resultado.

Si algo he aprendido, es que no hay que empecinarse en una técnica determinada, o en coger el hilo de forma concreta, porque lo realmente importante es adaptarlo a tus propios deditos. Que a veces nos ponemos de cabezuillas que hay que cogerlo "así", y no nos bajamos del burro (esto va por mí).

¿Qué será lo siguiente? ¿Tejer mientras veo la tele? ¡Que sepan que ése es mi objetivo fundamental! Quedan tres proyectos por tejer, así que seguiré informando. ¡Buena semana!


Luciendo orgullosamente mi cuello nuevo✌.

- Patrón de cuello de Lucía Ruiz de Aguirre
- Lanas: Drops Eskimo
- Agujas circulares de 8 mm
- Proyecto en Ravelry 
12 de abril de 2018
The Ravellenic Winter Games 2018: El Desenlace

The Ravellenic Winter Games 2018: El Desenlace

¡Hola a todoooos!

He andado bastante desaparecida por aquí, y las culpables de ello han sido mis nalgas, por no ser suficientemente amortiguadoras. Sí, sí. Andaba yo tan feliz, caminando por el campo y de repente... ¡zas! ¡Batacazo!

Mi rabadilla sigue bastante perjudicada (evito sentarme, como a la peste), pero miren qué maravilla, que con el móvil/tablet he podido escribir esta entrada (se nota que no soy demasiado tecnológica, porque mientras no me he visto en la necesidad, ni me lo había planteado 🙊).

Así atravesé los Ravellenics 2018 (su duración, del 9 al 25 de febrero) y me apetecía hablarles de mi experiencia, aunque sea con "un pelín" de retraso😬.




Como ya comenté en mi anterior entrada, uno de los proyectos con el que participaba era la Pirum Parum. Empecé con buen ritmo (y con la rabadilla intacta en ese entonces), pero luego vino "el incidente", y di un pequeño parón. Malo, malo. Mi medalla peligraba. 

Por suerte, poco más de una semana después, descubrí que tejiendo echada y de lado, no había dolor, y a partir de ahí me puse con ella, para poder terminarla a tiempo.

¡Y lo logré! Con bastante trabajo, porque no era la posición más adecuada para tejer, pero a tiempo, porque el patrón era súper sencillito.  Por tanto, ya tenía mi primera medalla, en la categoría "Toy Bobsleigh".



"- Dumbledore: Y recuerda, Pirum, que eres única en tu especie, fruto de una varita muy especial, con pluma de Jobberknoll en su centro, y por tanto...
- Pirum Parum: Lo sé, lo sé. Que debo mantener el pico cerrado, y no cotorrear, a no ser que me den palique.
- Dumbledore: Sí, bueno... No sería nada conveniente que otro alumno de primer año tuviera un ataque de pánico por encontrarse lidiando con una pera parlante. No han comenzado su instrucción, y son muy impresionables... Sobre todo aquellos de padres no mágicos. Ya sabes que en Hogwarts nos enorgullecemos de velar por el bienestar de nuestros alumnos.
- Pirum Parum: Tranqui, Albus. Está todo controlado. Voy enfilando al banquete de bienvenida, aprovechando que hoy no servirán fruta. ¡Glups! Pero antes... Dedico un minuto de silencio a todos aquellas compañeras de despensa, muchísimo menos afortunadas (snif, snif) que yo."

Ahora venía lo complicado... Robin ya estaba empezado, cuando comenzaron los Juegos, pero yo ya no podía tejer todas las horas seguidas que me hubiera gustado. Así que hice lo que pude, pasito a pasito, y vuelta a vuelta. Tenía un proyecto más laborioso entre manos y yo, que soy más lenta que el caballo  del malo, pues me vi justísima. Y tan justa me vi, que lo terminé 20 minutos antes del cierre de los Ravelénicos. ¡Aaaaah, que casi no llego!

¡Pero lo conseguí! Allí estaba yo, en la línea de meta, a la espera de que Bobicus me llamara al pódium, para recoger mi medalla. Esta vez, en la categoría "WIPs Dancing".




"- Ron: Me duelen las plantas de los pies, seguro que están llenas de ampollas, y tengo mucha hambre. Encima veo arañas gigantes por todos partes (esto último dicho muy bajito). Hermione, ¿por qué no me dejas un rato con Robin? ¡Llevas más de una hora sobre él!
- Hermione: ¡Ronald Weasley! No hace ni veinte minutos me ofrecí a que ocuparas mi sitio, y me dijiste que no era necesario, que eras el gran guardián del equipo de quidditch de Gryffindor, curtido en innumerables partidos contra los indeseables de Slytherin. ¿Y ahora me sales con...?
- Harry: ¡No discutan! Por suerte he traído mi Nimbus. Sólo habrá que establecer turnos para los dos. Hermione, cédele el puesto a Ron, y dentro de una hora...
- Robin: ¿Hola? ¿Nadie pide mi opinión? Tal vez ando un poco confundido... Lo mismo no soy un unicornio, sino ¡¡¡una mula de carga!!! ¡Muy bonito! Estoy a nada de hacerme invisible, echar a volar, y ahí se apañan solitos, en medio del Bosque Prohibido. ¡Increíble! Con lo a gusto que estaría yo con los centauros, echándome unas risas.
- Ron, Hermione y Harry, al unísono: ¡¡¡Perdón!!!"

A pesar de las circunstancias que los rodearon, disfruté muchísimo de la experiencia, pues tejí en todo momento acompañada de Alhana (muchísimas gracias por esos momentos tan estupendos, y por dirigirme a la línea de meta, diligentemente, que andaba más perdida que Wally 🤣), y de mi maravilloso equipo en los Juegos, "We've got Potter! We've got Potter!". Un equipo con un ambiente estupendo y con unas capitanas de lujo,  dando ánimos en todo momento, resolviendo cualquier duda, y desviviéndose por todos sus miembros. Me siento muy orgullosa de ser un miembro Pottero 😜.

Aunque supuso mucho más esfuerzo del que imaginé, cuando me apunté a los Ravelénicos, estoy súper contenta de haber participado, porque aquello que supone más esfuerzo, para conseguirlo, también es lo que te da más satisfacción, una vez lo logras.

Por aquí dejo mis medallas, para fardar un pizco de ellas (uno de los objetivos principales de esta entrada, jajaja), y ya empiezo a entrenarme para los próximos juegos 👏🏻. ¿Quién se anima?




- Patrón: Pirum Parum, del libro "Tendre Crochet"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Aguja: 3 mm
- Ojos de seguridad: 6 mm
- Altura (hoja incluída): 15 cm
- Nivel: Básico
- En Ravelry.

- Patrón: Robin Unicorn, del libro "Animal Friends of Pica Pau" (ahora en español: "La Banda de Pica Pau")
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7.
- Aguja: 3 mm
- Ojos de seguridad: 12 mm
- Altura (cuerno incluído): 28,5 cm
- Nivel: Avanzado
- En Ravelry.