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19 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 3

Retomando la calceta: Parte 3

En entradas anteriores les he hablado del "Taller de Calceta Nivel Cero patatero", mi reencuentro con las agujas circulares, y mis avances con cada proyecto.

Ésta es la tercera entrega, y ya estamos casi en la recta final. En esta ocasión les presento mi gorro, monísimo, con pompón incorporado... que no he hecho yo (el pompón incorporado, ¿eh?). ¡Glups!


Esos chismes para hacer pompones son perfectos para la foto... ¡y para nada más!

Andaba yo toda entusiasmada, pensando que ¡por fin! estrenaría estos cacharros azules y rojos para hacer pompones, y resultaron un fiasco.

Y es que no tienen forma de abrirse, así que la única manera de envolver el hilo es introduciendo tooodo el que necesitas para confeccionar el pompón a través del agujero.

Si lo haces con el hilo ovillado, no cabe por el agujero. Si lo intentas con todo el hilo extendido (y no es poco el que se necesita) entonces es ¡el maldito infierno! (con el riesgo de que se te enrede todo en el proceso).

Total, que empleé el método rústico y más efectivo: el hacedor de pompones casero, con cartón. Luego resultó que no me gustaba cómo quedaba en el gorro, y terminé poniéndole uno de mercería. Lo sé, lo sé. Tanto rollo con el mardito pompón, para terminar así.


Me gusta muuuuucho como queda 💓.

Para hacer el gorro, tal y como nos indica Lucía, es imprescindible tener cable de 40 cm. Y aclaro, para las profanas como yo: se le llama cable de 40 cm a aquel que acoplado con sus agujas circulares adquiere ese largo, con agujas incluídas. Ignorante de mí, que pensaba que llamándose así, el propio cable tendría esa medida...

Por suerte, durante el trancurso del curso me hice con este kit HiyaHiya así que pude hacer el gorro, sin problemas.

Y debo decir que estoy encantada con el famoso kit, porque es muy completo y te viene con algo súper útil, los conectores, que te permiten unir cables entre sí, y así probarte los proyectos conforme vas tejiendo, además de cambiar de cable de forma muy cómoda. ¡Estoy encantada!


Con todo el trastorno que supuso hacer el pompón, me lo pienso llevar a tooodos lados. ¿Tal vez hacerme un llavero con él?

El montaje de puntos lo hice pelín diferente, al modo "Esperanza Rosas", y además, como mi pelo es súper rebelde, y hacía que el gorro se abriera mucho, perdiendo la forma, para que ofreciera  pelín de resistencia, reduje el perímetro del elástico 4 cm.

Por último, cerré el gorro pasando directamente el hilo con una aguja lanera a través de todos los puntos alojados en la aguja circular, y tirando. Y con estas pequeñas variaciones, el gorro quedó totalmente adaptado a mis gustos, y listo para usar.

Sigo notando evolución, y yo encantada de la vida, aunque todavía me falta el total control de la tensión. Espero lograrlo con la práctica... Creo que soy demasiado perfeccionista para mi bien 🙈.

Sólo falta la última entrega, ¡el jersey! ¡Estoy tejiendo un jersey! Queda cerca el desenlace... o no tanto, dependiendo de lo que tarde en terminarlo, jijiji. ¡Muy buena semana!


- Patrón: Gorro de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Patons Merino Extrafine Big
- Agujas circulares de 5,5 mm
- Proyecto en Ravelry
12 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 2

Retomando la calceta: Parte 2

Aquí ando de nuevo, para hablarles de mis progresos con el curso de Lucía. Retomé las agujas circulares tejiendo un cuello, y con este chal subimos un pelín el nivel de dificultad.

Pero con las explicaciones , los vídeos, y la lana, que me tenía absolutamente enamorada, en un momentín lo tuve listo. Y es que es muy sencillo de tejer. 

¿A que queda resultón? Desde luego, señorita Llama está encantada con él...


Srta. Llama la mar de a gusto con MI chal. 

Como los extremos se curvaban y, maniática como es una, los quería bien rectos, aunque quedó bastante aparente, decidí bloquearlo y así de paso curtirme un pizco con la técnica. ¡Ups! Podría haber hecho una fotillo del "antes", para que notaran la diferencia. Me lo apunto para futuros bloqueos.


Ésta es la cara que se te queda cuando tienes una trifulca con srta. Llama, porque se niega a soltar el chal 😵.

Ejem... Se nota que no ando yo muy puesta en el maravilloso arte de llevar chales, porque vamos, con él en las manos parecía que me iba a poner a torear de un momento a otro. Media vida para ponérmelo de forma aceptable.


¡Aquí torooo, aquí!  🙈
He disfrutado mogollón tejiéndolo (esto es un gran logro, ya que antes “tejer” era sinónimo de “estrés” para mí) y lo más importante, noto evolución, pues ahora, al tejer más relajado lo hago bastante más flojito. Y déjenme decirles que así es muchísimo más sencillo tejer.

La próxima semana espero poder enseñarles el siguiente proyecto... ¡Un gorro! ¡Tengan una semana estupenda!

P.D. Sigo sin poder tejer mientras veo la tele, pero no pierdo la esperanza.


- Patrón: Chal Ola de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Drops Big Delight
- Agujas circulares de 7 mm
- Proyecto en Ravelry
31 de octubre de 2018
Pérez el Ratón Zombi

Pérez el Ratón Zombi

Pérez era un ratón muy majo, aficionado a dar regalitos a los niños que mudaban dientes. Hasta que un día un hombre con muy mal aspecto y peor aliento... ¡¡¡lo mordió!!! ¿Se lo pueden creer? 

Desde entonces, por estas fechas, la noche lo llama a hacer diabluras, y él sigue sus instintos. ¡Cuídense muy bien en sus casas, pues el Ratón Zombi anda suelto, y lo mismo les hace una visita! 


¿A que doy miedo? Juas, juas, juas.
Aunque por aquí no celebramos Halloween, cuando vi este ratoncito tan mono (Pérez, no me pongas esa cara. ¡Lo eres!), no me pude resistir. 

Tejerlo, no me costó. Lo que me costó fue coser todas sus piezas. ¡Uf! Y es que todavía me da “vaguitis aguda” cuando toca esa parte.


¡Pequeño, pero matón!
Aunque no lo especifica, yo rellené todas las piezas del patrón con guata, excepto orejas y cola. 

El ojo de seguridad lo puse entre las vueltas 7 y 8 de la cabeza, y el tuerto a esa misma altura.

Y así... ¡Ratón Zombi al canto! Boo! ¡Qué miedo!

¡Pasen una noche estupenda!


Posando para la foto hasta parezco bueno. Pero no se engañen... ¡Soy mu malooo!

- Patrón: Ratón Zombi, de Mongoreto
- Hilos: Drops Saftan
- Aguja: 3 mm
- Ojo de seguridad: 6 mm
- Altura: 12 cm


29 de octubre de 2018
Lily la Ninfa del Agua

Lily la Ninfa del Agua

Lily es una gran apasionada de las actividades acuáticas. Aunque claro... Todavía no he conocido a una ninfa del agua a la que no le guste chapotear horas y horas  sin parar. 

¡Por eso Ariel y ella se llevan tan bien! Y es que “sirena” y “ninfa del agua” es una muy buena combinación. Además, ambas se toman muy en serio los cuidados del pelo, y ya se sabe que, con su melena, eso es un plus.

Cariñosa, coquetuela, de buen corazón... Así es ella. Y astuta también, la muy pilla, que se ha pegado tooooda la semana pegando “indirectas” para que teja a Griffy el Grifo y a Kiki el fénix, y así tenerlos de compañeros de aventuras. Lo mismo le hago caso... 




Creo que este patrón es uno de los que más tiempo me ha llevado terminar, hasta la fecha. Y no es porque sea muy complicado, sino porque me ha resultado bastante laborioso, y lo he ido haciendo muy poquito a poco.




Esa melena que ahora lleva Lily con tanto salero... ¡Fatiguitas pasé para terminarla!

Primero, no conseguía que cuadrara el casco del pelo con la cabeza, sino que se veía más grande. ¿Resultado? El pelo quedaba bailando salsa. Nada estético, por cierto.

Así que lo que hice fue coger una aguja de 2,75 mm, en vez de 3, y conforme iba tejiendo, se lo iba probando en la cabeza, para asegurarme de que encajaba bien.


¡Luciendo rizos! De aquí va a un anuncio de champú 😝.

Una vez superado el momento “casco del pelo” me tuve que enfrentar al momento “rizos no permanentes”. Y es que en un principio intenté fijar los rizos enroscándolos a un palito de madera, mojándolos y planchándolos. ¡Fracaso total! Pero no los quemé (minipunto para mí).

En fin, que tuve que ir a lo rústico... A estrujarlos manualmente con los dedillos. Dicho esto... El resultado es bastante aparente, ¿no?

La tiara, la verdad es que queda mona, contrastando con el pelo. Y yo además la tejí con doble hilo, para que destacara aún más.


¿Quién no ha hecho el ángel en el agua alguna vez? Vale... Tal vez no así, enseñando ropa interior 🙊.

Un patrón que ha llevado su tiempo, entretenido de tejer, y lleno de detalles. La verdad es que queda preciosa una vez terminada. ¡Súper satisfecha con el resultado!


- Patrón: Lily the Water Nymph, del libro "Unicorns, Dragons and More Fantasy Amigurumi"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Agujas: 2,75 y 3 mm
- Ojos de seguridad: 7 mm
- Altura: 22,5 cm
- Nivel: Intermedio
- En Ravelry

15 de octubre de 2018
Retomando la calceta: Parte 1

Retomando la calceta: Parte 1

¡Pues sí! Después de tropecientos meses de inactividad (ni los cuento, que me vienen los remordimientos), por fin vuelvo a ser una chica productiva. Y qué mejor forma de volver a estar operativa que quitándome una espinita clavada... 

Llevaba tiempo queriendo retomar las agujas circulares, ya que me he dado cuenta que me gustan más los patrones de ropa en calceta que en ganchillo.

La cosa es que mi último recuerdo de ellas es de andar con el dedo tieso y medio acalambrado, por empeñarme en tejer continental con el dedo índice en suspensión, e intentando pescar puntos perdidos a cada momento. ¡Estrés total!

Así que cuando Lucía propuso su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero” lo vi como una señal, y me lancé de cabeza.


Ahí, ahí, ya se intuye mi maravilloso proyecto 😜.

 El curso lo empezamos el día 9, con un cuello como primer proyecto, y debo decir que estoy asombrada de mí misma. Ocurrió lo que nunca pensé que viviría: sentirme cómoda con las agujas en la mano.

Con el primer ovillo iba a velocidad de caracol, pero conforme tejía ganaba soltura. Lucía explica genial y de forma muy sencilla. ¡Es una maravilla!

Sin embargo, como a mí me gusta complicarme un pizco la vida, puse en práctica “métodos alternativos”, para unir los hilos y cerrar el cuello


¡Magia potagia! Si no te lo muestro, no sabes por dónde está cerrado el cuello 🙊.

Como resultado, un cuello la mar de molón,  del cuál estoy súper orgullosa, porque no he perdido ni un solo punto. ¡Toma ya! 

No voy a decir que me lo pondré un montón porque aquí en mi isla cuando hace fresquete, lo del frio es un decir. Pero en la cumbre sí que le daré uso, que allí a veces incluso graniza. ¡Ooooh! Jajajaja. Muy contenta con el resultado.

Si algo he aprendido, es que no hay que empecinarse en una técnica determinada, o en coger el hilo de forma concreta, porque lo realmente importante es adaptarlo a tus propios deditos. Que a veces nos ponemos de cabezuillas que hay que cogerlo "así", y no nos bajamos del burro (esto va por mí).

¿Qué será lo siguiente? ¿Tejer mientras veo la tele? ¡Que sepan que ése es mi objetivo fundamental! Quedan tres proyectos por tejer, así que seguiré informando. ¡Buena semana!


Luciendo orgullosamente mi cuello nuevo✌.

- Patrón de cuello de Lucía Ruiz de Aguirre
- Lanas: Drops Eskimo
- Agujas circulares de 8 mm
- Proyecto en Ravelry 
12 de abril de 2018
The Ravellenic Winter Games 2018: El Desenlace

The Ravellenic Winter Games 2018: El Desenlace

¡Hola a todoooos!

He andado bastante desaparecida por aquí, y las culpables de ello han sido mis nalgas, por no ser suficientemente amortiguadoras. Sí, sí. Andaba yo tan feliz, caminando por el campo y de repente... ¡zas! ¡Batacazo!

Mi rabadilla sigue bastante perjudicada (evito sentarme, como a la peste), pero miren qué maravilla, que con el móvil/tablet he podido escribir esta entrada (se nota que no soy demasiado tecnológica, porque mientras no me he visto en la necesidad, ni me lo había planteado 🙊).

Así atravesé los Ravellenics 2018 (su duración, del 9 al 25 de febrero) y me apetecía hablarles de mi experiencia, aunque sea con "un pelín" de retraso😬.




Como ya comenté en mi anterior entrada, uno de los proyectos con el que participaba era la Pirum Parum. Empecé con buen ritmo (y con la rabadilla intacta en ese entonces), pero luego vino "el incidente", y di un pequeño parón. Malo, malo. Mi medalla peligraba. 

Por suerte, poco más de una semana después, descubrí que tejiendo echada y de lado, no había dolor, y a partir de ahí me puse con ella, para poder terminarla a tiempo.

¡Y lo logré! Con bastante trabajo, porque no era la posición más adecuada para tejer, pero a tiempo, porque el patrón era súper sencillito.  Por tanto, ya tenía mi primera medalla, en la categoría "Toy Bobsleigh".



"- Dumbledore: Y recuerda, Pirum, que eres única en tu especie, fruto de una varita muy especial, con pluma de Jobberknoll en su centro, y por tanto...
- Pirum Parum: Lo sé, lo sé. Que debo mantener el pico cerrado, y no cotorrear, a no ser que me den palique.
- Dumbledore: Sí, bueno... No sería nada conveniente que otro alumno de primer año tuviera un ataque de pánico por encontrarse lidiando con una pera parlante. No han comenzado su instrucción, y son muy impresionables... Sobre todo aquellos de padres no mágicos. Ya sabes que en Hogwarts nos enorgullecemos de velar por el bienestar de nuestros alumnos.
- Pirum Parum: Tranqui, Albus. Está todo controlado. Voy enfilando al banquete de bienvenida, aprovechando que hoy no servirán fruta. ¡Glups! Pero antes... Dedico un minuto de silencio a todos aquellas compañeras de despensa, muchísimo menos afortunadas (snif, snif) que yo."

Ahora venía lo complicado... Robin ya estaba empezado, cuando comenzaron los Juegos, pero yo ya no podía tejer todas las horas seguidas que me hubiera gustado. Así que hice lo que pude, pasito a pasito, y vuelta a vuelta. Tenía un proyecto más laborioso entre manos y yo, que soy más lenta que el caballo  del malo, pues me vi justísima. Y tan justa me vi, que lo terminé 20 minutos antes del cierre de los Ravelénicos. ¡Aaaaah, que casi no llego!

¡Pero lo conseguí! Allí estaba yo, en la línea de meta, a la espera de que Bobicus me llamara al pódium, para recoger mi medalla. Esta vez, en la categoría "WIPs Dancing".




"- Ron: Me duelen las plantas de los pies, seguro que están llenas de ampollas, y tengo mucha hambre. Encima veo arañas gigantes por todos partes (esto último dicho muy bajito). Hermione, ¿por qué no me dejas un rato con Robin? ¡Llevas más de una hora sobre él!
- Hermione: ¡Ronald Weasley! No hace ni veinte minutos me ofrecí a que ocuparas mi sitio, y me dijiste que no era necesario, que eras el gran guardián del equipo de quidditch de Gryffindor, curtido en innumerables partidos contra los indeseables de Slytherin. ¿Y ahora me sales con...?
- Harry: ¡No discutan! Por suerte he traído mi Nimbus. Sólo habrá que establecer turnos para los dos. Hermione, cédele el puesto a Ron, y dentro de una hora...
- Robin: ¿Hola? ¿Nadie pide mi opinión? Tal vez ando un poco confundido... Lo mismo no soy un unicornio, sino ¡¡¡una mula de carga!!! ¡Muy bonito! Estoy a nada de hacerme invisible, echar a volar, y ahí se apañan solitos, en medio del Bosque Prohibido. ¡Increíble! Con lo a gusto que estaría yo con los centauros, echándome unas risas.
- Ron, Hermione y Harry, al unísono: ¡¡¡Perdón!!!"

A pesar de las circunstancias que los rodearon, disfruté muchísimo de la experiencia, pues tejí en todo momento acompañada de Alhana (muchísimas gracias por esos momentos tan estupendos, y por dirigirme a la línea de meta, diligentemente, que andaba más perdida que Wally 🤣), y de mi maravilloso equipo en los Juegos, "We've got Potter! We've got Potter!". Un equipo con un ambiente estupendo y con unas capitanas de lujo,  dando ánimos en todo momento, resolviendo cualquier duda, y desviviéndose por todos sus miembros. Me siento muy orgullosa de ser un miembro Pottero 😜.

Aunque supuso mucho más esfuerzo del que imaginé, cuando me apunté a los Ravelénicos, estoy súper contenta de haber participado, porque aquello que supone más esfuerzo, para conseguirlo, también es lo que te da más satisfacción, una vez lo logras.

Por aquí dejo mis medallas, para fardar un pizco de ellas (uno de los objetivos principales de esta entrada, jajaja), y ya empiezo a entrenarme para los próximos juegos 👏🏻. ¿Quién se anima?




- Patrón: Pirum Parum, del libro "Tendre Crochet"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Aguja: 3 mm
- Ojos de seguridad: 6 mm
- Altura (hoja incluída): 15 cm
- Nivel: Básico
- En Ravelry.

- Patrón: Robin Unicorn, del libro "Animal Friends of Pica Pau" (ahora en español: "La Banda de Pica Pau")
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7.
- Aguja: 3 mm
- Ojos de seguridad: 12 mm
- Altura (cuerno incluído): 28,5 cm
- Nivel: Avanzado
- En Ravelry.
29 de enero de 2018
The Ravellenic Winter Games 2018

The Ravellenic Winter Games 2018

Cuando Alhana me habló de Ravellenics flipé. ¿Un evento para tejedores que se desarrolla en paralelo con los Juegos Olímpicos?

¿Cómo se puede ser tan crack? ¿Y por qué yo no me había enterado hasta ahora? Me pareció algo tan estupendo y maravilloso que tenía que compartirlo con ustedes.

La idea es sencilla: Todos tejemos juntos durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno (Para mi yo del futuro: los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018).

Con la apertura de los Juegos montamos los puntos de nuestros proyectos, y si los finalizamos antes de la clausura, ganamos medallas (insignias en nuestro perfil) como buenos deportistas de la aguja.

No importa si participas con pocos proyectos, muchos, pequeños, grandes, fáciles, difíciles... ¡Lo importante es participar! (Y ganar medallas, jajajaja :P).

Yo participo en la categoría "WIPs Dancing", con Robin Unicorn. Ésta es la categoría comodín, ya que aquellos proyectos que se empezaron antes de los Juegos, entran dentro de la misma. Una categoría pensada para que nadie se quede fuera, si le apetece participar. ¡Genial!




Pero mi corazón friki sentía un pequeño resquemor, de no poder montar los puntos junto con los demás, en la apertura, así que elegí otro proyecto específicamente para la ocasión...

La pera más famosa de Internet, y que llevaba tiempo queriendo tejer, la Pirum Parum. Con ella participo en la categoría "Toy Bobsleigh", como amigurumi que es. Es tarde para ejercitarme en otras disciplinas XD.




Además, me he unido a un equipo: "We've got Potter! We've got Potter!" ¿Adivinan por qué? Jajaja. Pensaba ir por libre, porque siendo la primera vez que participo, iba a andar algo perdida, pero fue toparme con ellas y no poderme resistir. Encantadoras. ¡Y tenemos un ravatar chulísimo! XD

Ya pueden ver, que estoy entusiasmada con el evento. Me encanta lo bien organizado que está, y el espíritu del mismo: tejer en compañía, marcarte tus propias metas, darte el empujón para tejer con más motivación que nunca, y sobre todo, esa sensación de que hay espacio para todos.

Si les ha picado el gusanillo, pueden pasarse por The Ravellenic Winter Games 2018, que allí está todo muy bien explicado. Para ver la página, tienen que registrarse, pero palabrita, que merece la pena, porque Ravelry es el paraíso del tejedor. 

El hecho de que se desarrolle en inglés sé que puede tirar para atrás, pero oye... siempre es buen momento para mejorar el inglés rústico. ¿A que sí?

Muchas gracias, Alhana, por enhuertarme introducirme en este maravilloso desafío.

Amantes de los hilos... ¡¡¡que empiecen los Juegos!!!

P.D. Ya les contaré, si gano alguna medalla :P.
19 de enero de 2018
Cómo elegir la talla correcta de patrón

Cómo elegir la talla correcta de patrón

Cansada de copiar patrones, pasarlos a la tela, y una vez cortada darme cuenta que me sobraba mogollón por todos lados, terminé por medir directamente sobre el patrón, antes de decidir si la talla elegida era realmente la adecuada para mí. De esta forma, aprovechaba mejor la tela, y no perdía tanto tiempo, intentando ajustarla a mis dimensiones.

Pero hace poco me topé con un patrón, en que me hubiera quedado pequeña la prenda, si no hubiera hecho la comprobación (con el consiguiente disgusto), y a raíz de él, decidí escribir este tutorial.

Voy a contarles cómo lo hago yo. Tal vez me extienda demasiado en ciertos puntos, pero me interesa que entiendan bien los conceptos, para que llegado el momento de hacer cálculos (sí, hay cálculos, pero son sencillitos. ¡No se asusten!) no anden perdidísimos. Empecemos con los pasos a seguir 😏.




1) Tomar las medidas

Hay que tener en cuenta, que dependiendo de la prenda que vayamos a coser, necesitaremos determinadas medidas corporales.

Así, si por ejemplo queremos coser una falda, tendremos que conocer nuestro contorno de cintura, de caderas, o si lo que queremos es coser una camiseta, el contorno de pecho, el de cintura, y aún más datos, dependiendo del modelo.

Lo mejor es crear una tabla con todos los datos necesarios, tenerla actualizada, y así disponer de ella siempre que la necesitemos.

2) Llevar nuestras medidas a las tablas

Las revistas de patrones vienen con unas tablas de medidas corporales estándar que nos permiten determinar cuál es la talla supuestamente idónea, atendiendo a nuestras propias medidas corporales. Y digo "supuestamente", porque muchas veces la realidad es otra...

Por eso éste, para mí, es un paso previo, para determinar la talla correcta, y no el último.




Si lo que van a coser es una camiseta, y su contorno de pecho fuera, por ejemplo, de 85 cm, perteneciente a una talla 36 según la tabla,  y un contorno de cintura de 67 cm, también correspondiente a una talla 36, en este caso queda claro cuál sería la talla que deberían escoger, de la tabla.

Pero, ¿qué ocurriría si, según medidas, una corresponde a una talla 34 y otra a una 36, por ejemplo? Pues tendrán que elegir la talla menos restrictiva. Es decir, la mayor, la 36. Y entonces tendrían que partir de ésa, para determinar si es la talla adecuada, midiendo sobre el patrón (en breve explicaré cómo).

3) Holgura del patrón

Si los patrones de revistas tuvieran exactamente las medidas que indican las tablas que traen, andaríamos como pingüinos, con los brazos pegados al cuerpo y dando saltitos 😜.

Pero esto no es así, y lo cierto es que en sus patrones, a esas medidas corporales estándar les han sumado lo que se denomina "holgura", que es una cantidad determinada de centímetros, para que tengamos libertad de movimientos, una vez finalizada la prenda, y también atendiendo al tipo de prenda (si el modelo es más ajustado o más suelto).

En definitiva, que la holgura es la diferencia entre las medidas del patrón sin márgenes de costura (la prenda terminada) y las medidas corporales.

Esta diferencia, como norma general, es positiva (cuando las medidas del patrón sin márgenes de costura son mayores que las medidas corporales), pero hay un determinado supuesto en que podrá ser negativa.

Aquellas prendas confeccionadas con tejidos elásticos, dada su capacidad para amoldarse a las dimensiones de cada uno, y por emplearse habitualmente en prendas ceñidas al cuerpo, admiten que su valor sea negativo (cuando las medidas del patrón sin márgenes de costura son inferiores a las medidas corporales).

Existen tablas, que te indican qué holgura hay que aplicar a cada medida corporal, pero yo creo que eso va a gusto de cada uno.

Habrá quién prefiera dar más holgura, y que la prenda quede más suelta, o a quién le guste más entallada, y por tanto aplicar menos holgura. Así que lo mejor es tener claro cómo de suelta quieres que quede la prenda, y poquito a poco confeccionarte tu propia tabla de holguras.

Para eso se pueden ayudar de prendas que usen habitualmente, de características similares al patrón que vayan a coser, tomando sus medidas.

Ciertos patrones de sobre, como los de Vogue, McCall's, Sewaholic... y algunos libros de patrones, traen tablas con las medidas de las prendas terminadas (es decir, con holgura incluída). Les pongo como ejemplo las tablas que aparecen en el libro "Basic Black", de Sato Watanabe.


Pues sí. Esta tabla está más inclinada que la torre de Pisa, pero se lee, que es lo importante XD.

a,b,c,d, e....: nomenclaturas designadas a cada prenda del libro.
B: Contorno de pecho
W: Contorno de cintura
H: Contorno de caderas
Las medidas vienen en pulgadas, y entre paréntesis en centímetros.

4) Medir directamente sobre el patrón

Y aquí llegamos al meollo del asunto. Para asegurarme de que efectivamente estoy en la talla adecuada, lo que hago es medir directamente sobre el patrón (que como hemos visto, tendrá una determinada holgura).

Así sabré si se les ha ido la mano con la holgura en el patrón, si se han quedado cortos o si está correcto, para mí.

4.1.- Prenda que van a coser

¿Será un vestido, una falda, un pantalón, una blusa...? Como ya comenté más arriba, dependiendo de la prenda que vayamos a coser, las medidas que habrá que tener en cuenta, a la hora de medir sobre el patrón, serán diferentes.

Mi queridísima amiga Pepita se ha ofrecido voluntaria para la explicación,  a condición de que el patrón elegido sea el de este vestido, así que sus deseos son órdenes ("casualmente" es  el patrón que elegí para mi vestido de fin de año, ejem).




4.2.- Empezar a medir y hacer cálculos

Aquí les dejo esta tabla de medidas corporales estándar de la revista "La Maison Victor" (sólo he puesto la de mujer, ya que será la que usaremos). He tomado como ejemplo esta revista, porque sus hojas de patrones son bastante fáciles de seguir (no hay potaje de líneas), y así no se me pierden en las explicaciones.



Dames: Señoras
Taille: Talla
L: Altura
BO/TP/BU: Contorno de pecho
TO/TT/TU: Contorno de cintura
HO/TH/HU: Contorno de caderas

Lo que queremos hacer es lo siguiente: midiendo directamente sobre el patrón determinar cuáles serían las medidas finales de la prenda, para así saber, antes de calcarlo y llevarlo a la tela, si estamos en la talla adecuada.

Un dato muy importante: Los patrones de esta revista vienen sin márgenes de costura.

Después de hacer que Pepita esté quietecita, para tomarle las medidas, el resultado es éste:

Contorno de pecho: 103 cm
Contorno de cintura: 85 cm

Según sus medidas de pecho y cintura, Pepita tiene una talla 44. Esa es la talla que he marcado en las hojas de patrones, en naranja. Y sobre esa talla es sobre la que iremos midiendo.

No he tomado la medida del contorno de caderas, porque a pesar de ser un vestido, es bastante amplio por esa zona, así que no habrá problemas a la hora de elegir la talla, aunque prescindamos de ese dato.

Por otro lado, el perímetro de brazo no lo contempla la tabla de La Maison Victor, pero yo sí lo tendría en  cuenta (y todo lo que voy a explicar, lo aplicaría también a esa medida), que al fin y al cabo, el vestido tiene mangas, y no queremos sorpresitas (Pepita, que tiene brazos portentosos, está asintiendo, mientras escribo esto).

a) Queremos saber el contorno de pecho del patrón

Contorno de pecho = medida de la pieza superior delantera al completo en la zona del pecho + medida de la pieza superior trasera al completo en la zona del pecho


Talla 44. Delantero, pieza superior. La tela iría doblada por el lado izquierdo.

Con cinta métrica en mano me sitúo en la zona del pecho (zona más ancha) en el patrón y obtengo un  valor de 24,3 cm, que correspondería a la mitad de la pieza superior delantera, ya que esa pieza iría sobre la tela doblada (ese símbolo en forma de herradura de la foto, a la izquierda, indica "doblez de la tela").

Por tanto, tendremos que multiplicar por 2 esa cifra, para saber el valor de la pieza superior delantera al completo en la zona del pecho: 24,3 x 2 = 48,6 cm.


Talla 44. Espalda, pieza superior. La tela iría doblada por el lado derecho.

Nuevamente me sitúo en la zona del pecho en el patrón y obtengo un  valor de 25,1 cm, que correspondería a la mitad de la pieza superior trasera, ya que esa pieza iría sobre la tela doblada (el símbolo de herradura, a la derecha, indica "doblez de la tela").

Así que multiplicamos por 2 esa cifra, para saber el valor de la pieza superior trasera al completo en la zona del pecho: 25,1 x 2 =  50,2 cm.

Aplicamos la fórmula que les puse al principio:

Contorno de pecho = medida de la pieza superior delantera al completo en la zona del pecho + medida de la pieza superior trasera al completo en la zona del pecho = 48,6 + 50,2 = 98,8 cm

La holgura sería la siguiente:

Holgura = contorno de pecho del patrón - contorno de pecho de Pepita
Holgura = 98,8 - 103 = - 4,2 cm

¿Se han fijado? Como el tejido que recomiendan para este patrón es elástico, y quieren que quede muy ajustado en la zona del pecho, le han aplicado una holgura negativa.

¡No te pongas histérica, Pepita! ¡Madre mía, esta mujer! Ha empezado a chillar como una loca, que no piensa ir por la calle como un chorizo embutido.

Está bien... Como a Pepita  no le gusta ir prensada, se situaría en la siguiente talla, la 46, y volvería a hacer cálculos. Supongamos que con esa talla, en vez de -4,2, obtiene 0 cm de holgura. Le sigue pareciendo poca.

¡De acuerdo! Nos vamos a la talla 48, y nuevamente medimos. Supongamos que ahora la holgura fuera de 4,5 cm. Ea, Pepita ya está conforme. Nos plantamos en esta talla.

Por esta razón es que estamos haciendo los cálculos, para poder estimar si nos quedamos con una talla o con otra.

Imaginen que para este mismo patrón fueran a utilizar una tela plana. Entonces la holgura debería ser aún mayor. Como siempre, habría que medir, calcular, y decidir qué talla emplear.

b) Ahora queremos saber el contorno de cintura del patrón

Contorno de cintura = medida de la pieza superior delantera al completo en la zona de la cintura + medida de la pieza superior trasera al completo en la zona de la cintura


Talla 44. Delantero, pieza superior. La tela iría doblada por el lado izquierdo.

Me sitúo en la zona de la cintura en el patrón y obtengo un  valor de 21,7 cm, que correspondería a la mitad de la pieza superior delantera, ya que esa pieza iría sobre la tela, doblada.

Así que multiplicamos por 2 esa cifra, para saber el valor de la pieza superior delantera al completo en la zona de la cintura: 21,7 x 2 = 43,4 cm.


Talla 44. Espalda, pieza superior. La tela iría doblada por el lado derecho.
Otra vez, me sitúo en la zona de la cintura, en el patrón y obtengo un  valor de 22,2 cm, que correspondería a la mitad de la pieza superior trasera, ya que esa pieza iría sobre la tela, doblada.

Así que multiplicamos por 2 esa cifra, para saber el valor de la pieza superior trasera al completo en la zona de la cintura: 22,2 x 2 =  44,4 cm.

Aplicamos la fórmula que les puse al principio:

Contorno de cintura = medida de la pieza superior delantera al completo en la zona de la cintura + medida de la pieza superior trasera al completo en la zona de la cintura = 43,4 + 44,4 = 87,8 cm

La holgura sería la siguiente:

Holgura = contorno de cintura del patrón - contorno de cintura de Pepita
Holgura = 87,8 - 85 =  2,8 cm

Se podrían preguntar: "¿Si el tejido es elástico, por qué ahora la holgura es positiva?" Y yo les respondería que, aunque la holgura con este tipo de tejidos pueda ser  negativa, no quiere decir que siempre vaya a ser negativa. Dependerá del modelo, y en este caso, tal parece que el vestido, en la zona de la cintura, es un pelín suelto.

Recuerden... Hacemos estos cálculos, para saber exactamente con lo que nos vamos a encontrar, si llevásemos el patrón a la tela, y en base a ellos sacar nuestras conclusiones, y decidir qué talla escoger.

Pepita... ¿holgura de 2,8 cm? ¿Cómo la ves? ¿No? De acuerdo, de acuerdo. Una talla más entonces (talla 46). Es verdad que si le queda pelín flojo, es más fácil rectificar eso, que quedarse corta de tela.

4.3.- Conclusiones

Si Pepita escogiera la talla 44 iría muy prensada en la zona del pecho y algo más suelta en la de la cintura. ¿Le interesa?

Ella ya me ha dicho que quiere que su pechonalidad ande mucho más liberada, así que para ella, en base a los cálculos, será una talla 48, en cuánto a  contorno de pecho.

Pero... ¿y que pasa en la zona de la cintura? Pues podría quedarse con la talla 44, ya que tiene algo de holgura, pero aún así, prefiere escoger una talla más, la 46, para asegurarse libre de opresiones.

Así que, según la tabla de medidas de la revista, debería escoger una talla 44, pero según sus propias preferencias, escogería una talla 48 (recuerden, que cuando andábamos entre dos tallas, escogíamos la menos restrictiva).

4.4.- Consideraciones

- Si el patrón viniera con márgenes de costura incluídos, habría que restarlos. En este caso, tendrían que tener en cuenta que, si por ejemplo fuera 1 cm de margen de costura incluído en el patrón, en realidad habría que restar 4 cm al contorno de pecho y otros 4 cm al contorno de cintura (esto es así porque habría que restar 1 cm a cada costado del delantero, y otro cm a cada costado de la espalda).

- Si el patrón tiene pinzas, lorzas, tablas... Todo eso tendrán que tenerlo en cuenta, y restarlo también, porque lo que estamos haciendo es, midiendo sobre el patrón, calcular cuáles serían las medidas que tendría la prenda una vez cosida, que es lo que nos interesa (sé que me repito más que el ajo, pero así fijo lo interiorizan 😜).



Me ha quedado una entrada bastante densa, pero quería que fuera apta para los que no tuvieran ni idea del tema.

No se me aturullen, que teniendo los conceptos claros, los cálculos se hacen en un momentín, y se pueden ahorrar más de un disgusto (sobre todo cuando está implicada esa tela estupenda y maravillosa, que es imposible volver a conseguir). ¡Prueben, y ya me contarán!

¡Feliz fin de semana!