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15 de julio de 2019
Audrey Gacela

Audrey Gacela

Ahí donde la ven, tan mona e inofensiva, Audrey es experta en autodefensa, dominando una amplia variedad de disciplinas, como kárate y taekwondo.

Y es que, toda gacela que se precie debe saber defenderse para caminar sola por la peligrosa sabana... ¡y vivir para contarlo!


¡Hola, soy Audrey Gacela! Amante del rosa y las faldas con un pizco de vuelo.

Pero, ¿qué tenemos ahí? ¡Es el señor Cocodrilo, acercándose sigilosamente! ¡Cuidado, Audrey!


¡Vaya, vaya! ¿Será amigo o enemigo?

¡No pasa nadaaaaa! Ahí va Audrey en modo ninja hacia el señor Cocodrilo, precavida, hasta que conozca sus intenciones...


Andar siempre en faldas, por la selva, un día me va a salir caro. ¡Glups!

Y tal parece que las intenciones del señor Cocodrilo eran buenas (eso, o acababa de atiborrarse de comida antes de dar con Audrey, que también puede ser, jeje). Esto parece ser el comienzo de una bonita amistad 😜.


Este señorito y yo vamos a ser inseparables a partir de ahora. ¡Lo presiento!

Después de un parón importante en mi producción de amigurumis he vuelto a coger el ritmo con motivo de un regalín que quería hacer, así que aquí está el resultado... mi queridísima Audrey.


El patrón, como todos los de Yan, está muy bien explicado peeeero hay ciertas modificaciones que hice para que quedara a mi gusto (cuando hago regalos me pongo más maniática, aún, si no queda como espero):

- Partes internas de las orejas (inner ears): Partí de una cadeneta de 10 en lugar del número que indicaba el patrón, porque no me convencía que quedaran tan al límite de las orejas externas.

- Le hice un par de disminuciones a la falda en la vuelta de su cinturilla, porque le quedaba bailando salsa y no era plan que en medio de una de sus patadas voladoras se quedara con las vergüenzas al aire 🙈.


Debo decir que, en general, me cuesta mucho aguantar sin enseñar lo que regalo hasta que esté con su destinatario (no me gusta fastidiar la sorpresa y sé que me suelen "observar" por redes), pero en esta ocasión (no prometo nada para próximas, jijiji) aguanté como una campeona. ¡Bien por mí!

A por el siguiente, que ya enseñaré... ¡y muy buena semana para todos!


- Patrón: Audrey Gazelle del libro "Animal Friends de Pica Pau". También está en español, como "La Banda de Pica Pau"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Aguja: 3 mm
- Ojos de seguridad: 9 mm
- Altura: 34,5 cm
- Nivel: Intermedio
- En Ravelry
25 de enero de 2019
Retomando la calceta: Parte 4

Retomando la calceta: Parte 4

¡Síiiii! Por fin llegó el desenlace de mis andanzas en el "Taller de Calceta Nivel Cero Patatero", con el Jersey Multi, del cuál me siento especialmente orgullosa, porque... ¿han visto? ¡He tejido un jersey! ✌😂 ¡Después de esto me veo capaz de too!

Mi querido jersey tampoco escapó de adaptaciones aquí y allá, y ya saben que a mí me encanta marearles informarles con pelos y señales sobre todas ellas, así que... ¡vamos allá!




El primer tuneo fue en el cuello. Y es que he descubierto recientemente que soy muy maniática con ellos. Si tengo una prenda que me roza la zona, me siento súper incómoda. Sin embargo, si la trepa (vamos, el cuello alto de toda la vida, pero eso sí, sueltito, sin oprimir), pues lo tolero. Lo sé. Expediente X total.

Al caso, que veía que me iba a quedar muy arrente, así que amplié su perímetro en unos 5 cm. Lo que no sabía es que conforme vas tejiendo el propio peso del tejido hace que el cuello se abra, así que digamos que me quedó más amplio de lo esperado. Pero como no llego a enseñar hombro... ¡prueba superada!




Como la longitud del ranglán iba a determinar el ancho del jersey, me medí contorno de cadera (pues quería que el jersey me llegara hasta ella), asegurándome que el ancho que iba de ranglán a ranglán delantero (o trasero, pues son iguales), multiplicado por dos, se correspondería con mi contorno de cadera, y fui haciendo los aumentos necesarios hasta llegar a ese valor.

Que por cierto... Los aumentos que tienen mi jersey no son los del patrón original, sino que empleé otros, que por su estética me molaban más.

Y aquí es cuando empiezo a dar las gracias a Alhana, que con su infinita sabiduría tejeril me iluminó sobre cuáles usar y cómo adaptarlos al patrón:
Tenemos marcadores que delimitan cada ranglán. Pues yo lo que hice fue M1L justo después de pasar el marcador (ranglán) y M1R justo antes de llegar al marcador (ranglán).




El cuerpo, como era todo recto, se me hizo bastante aburrido, pero con él practiqué la maravillosa técnica de "tejer a la vez que ves la tele" (ya saben que aspiro a dominarla al 100%), y he descubierto que hay series perfectas para hacerlo, y otras que como lo hagas no te enteras de nada.  Con "CSI"  y "The Good Doctor" me fue muy bien 😎.

Cuando me tocó tejer el elástico del bajo me encontré conque con el número de puntos que tenía no podía hacer el elástico con la misma secuencia que el del cuello. ¡Súper faenón! Pero de nuevo... ¡Alhana al rescate! Su propuesta: hacer una disminución en cada costado (opción elegida), o aumento en  cada costado, y así conseguir que cuadraran los puntos.


¿Ven la disminución? Les doy una pista: está justo antes de la primera vuelta del elástico 😜.

Las mangas fueron las que hicieron que me atascara y tardara muuuuucho en terminarlo. Bueno... Más concretamente la segunda manga. ¿Existe el síndrome de la segunda manga? Yo desde luego lo viví, y me he propuesto aprender a tejer dos a la vez, porque esto no puede ser.

A estas alturas del patrón, yo ya estaba súper motivada aprendiendo cosas nuevas, así que cuando Alhana me propuso hacer las disminuciones a su estilo, para que quedaran simétricas y curiositas yo dije: ¡Síiiiiii!

Supón que ya has tejido los centímetros que correspondan sin disminuciones y vas a comenzar, por ejemplo, la vuelta 15:
- Vuelta 15: Tejes toda la vuelta como indica el patrón, y cuando falten 3 puntos para terminarla haces ssk y un punto del derecho.
- Vuelta 16: comienzas con un punto del derecho, luego k2tog, y el resto de puntos como indica el patrón.
Repites estas dos vueltas cada vez que quieras hacer las disminuciones, y luego sólo queda cantarles odas por lo monas que son XD. ¡Muy fan!


Aquí el resultado de las disminuciones en las mangas. ¿A que quedan potitas? 😍

Con la primera manga fui anotando las vueltas en que hacía las disminuciones para asegurarme que ambas quedarían gemelitas, pues los tramos sin disminuciones no siempre los dejaba igual de largos, y conforme iba tejiendo me la iba probando, para comprobar que me gustaba el resultado.

Al tejer las mangas, recuperando los puntos en espera, quedaron unas agujerillos nada estéticos en la zona de las axilas. Los oculté como buenamente pude con aguja lanera, empleando este tutorial, aunque la disposición de los puntos era algo diferente, y no me terminó de convencer el resultado. Seguiré investigando a ver si existe una forma más pulcra de hacerlo.

Y como al tejer en circular y cerrar los puntos queda un desnivel que se nota bantante, empleé esta técnica, con la que se disimula un pizco.


¡Hola, holaaa! Ahí está el desnivel, saludando 😝.

Y por fin el momento que he aprendido a disfrutar y valorar... ¡El bloqueado! Lo importante que llega a ser y la gran ayuda que puede suponer...

Me quedó una manga con su puño más ancha que la otra (cosas de no controlar la tensión) y el bajo pelín ajustado en la zona de la cadera. Pues con el bloqueado adapté las medidas... ¡y problema solucionado! Parece cosa de magia.

En mi caso, como me gustaban las medidas que había adquirido el jersey las anoté en un papel, para respetar esas medidas al bloquear y que no me quedara más largo o ancho de lo esperado.




Conforme he ido dándole a las agujas he aprendido cosillas que creo que son importantes:

- Identificar los puntos que estás tejiendo te facilita mucho la vida, porque incluso aunque andes despistadilla, te permite averiguar en qué parte del patrón te quedaste, y resulta mucho más sencillo detectar los posibles errores y corregirlos.

- La posición en que tejes influye totalmente en la tensión. Una manga la tejí echada, y otra sentada. Pues la que tejí sentada me quedó bastante más estrecha. Vamos, que en esa posición tal parece que aplico más tensión. ¡Vigila tu tensión, Dácil!

- Y la más importante de todas... ¡Quien tiene una amiga tejeril, tiene un tesoro! ¡Gracias, Alhana! 😘




Con mi maravilloso y adorado jersey doy por cerrado el curso, en su 10ª edición, y con "pelín" de retraso, que ya va por  la 12ª (Ejem...). ¡Muy buen fin de semana!


- Patrón: Jersey Multi de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Cascade 220 Heathers
- Agujas circulares de 4,5 mm
- Proyecto en Ravelry

4 de enero de 2019
El Retorno: Vestido de Fin de Año

El Retorno: Vestido de Fin de Año

¡Hola, holaaaaa! O más bien debería decir... ¡Feliz año, feliz añooooo! ¿Qué tal han empezado ese 2019? Espero que estupendamente, y que continúe aún  mejor 😉.

Yo me noto súper energética y con ganas de hacer millones de cosas. Ando especialmente emocionada porque por fin aguanto un pizco sentada, y puedo coser, incluso con remalladora. ¡Bien!

Me reincorporé a la costura con los mitones de "Mi Rincón de Mariposas" (¡Gracias, Dawn!), y entonces me vine arriba y decidí retomar el vestido de fin de año que dejé a medias el año pasado (bueno... diciembre de 2017. Ustedes me entienden 😝).




El patrón original traía las mangas más cortas, a la altura del codo, pero yo las quería tres cuartos, así que alargué el patrón un par de centímetros. Luego resultó que al llevarlo a la tela no tenía suficiente, así que me quedó un tamaño pelín indeterminado, para poder aprovecharla al máximo. ¡Ups!

Lo veía un poco soso, todo tan liso (ya saben que yo y los lisos no nos llevamos especialmente bien), así que decidí hacerle un cinto, para darle un pizco de vidilla.




Para ello utilicé una cinta decorativa con la que tuve amor del bueno, que aseguré al vestido dándole un par de puntadas en cada costado, y en el centro delantero, con idea de que no se moviera demasiado. La cinta/ cinto se cierra en la parte de atrás con unos corchetes.

Así intenté meter a viaje el cinto, a la vez que mantenía la elasticidad del vestido. Pero la realidad es... que quedó en un intento. De nada que me movía un pizco, el mardito variaba su posición.

El momento crítico tuvo lugar en la cena de Nochevieja, pues entre que estuve sentada un buen ratillo (¡sí, sí, maravilloso!), y la comilona sin tino, incluso los corchetes se aflojaron un pizco 🙈.


Primer plano del cinto. ¡Hasta lentejuelas tiene, oye!

Editado: Leyendo el comentario de @mamemimoblog en mi publicación de Instagram, caí en la cuenta de que no hice foto de cómo casé los dibujitos del cinturón, en su zona de unión. ¡Aaaaah! ¿Cómo es posible? ¡Si me pegué casi más tiempo casándolos que cosiendo el vestido! Pues ea, aquí está la fotillo.


Ahí está la pequeña separación, fruto de mi cena copiosa 🙊.

Son unas cuántas cosillas las que cambiaría:

- Reduciría un par de centrímetros la zona central del cuerpo, para que el cuello no quede tan abierto, y la zona de los hombros quede menos desplazada.

- Evitaría usar tela de terciopelo. ¡Vale! La realidad es que evitaría usar terciopelo con cualquier proyecto, jajaja. Se mueve más que una culebra (con papel de seda debajo de la tela, algo mejora la cosa), se marca con muchísima facilidad (en la medida de lo posible, alfileres en los márgenes de costura), y deja todo lleno de pelusas.

- Quitaría vuelo a la falda. En un primer momento, antes de cortar la tela, modifiqué el largo, para que me quedara a la altura de la rodilla, que es como me gusta llevarla. Pues parecía un botijo con ella, así que la acorté unos 8 cm de largo (8 cm que podría haber aprovechado para las mangas. ¡Resquemor!).

Pero ya que tiene bastante vuelo, saben lo que toca, ¿no? ¡¡¡Gira, gira, sin paraaaaaaar!!!


¿Adivinan dónde tengo el mando de la cámara? 😂

En sus marcas, listos... ¡yaaaaaaaa!


¡Súper involucrada y nada mareada! Pero algo despeinada, y con cinto pelín descolocado (ejem).

¡Una vuelta más!


¡Mechones "libres como el viento" y cinto totalmente descolocado! Ya sabía yo que no aguantaría en su sitio 🙈.

¡Y eso es todo, amigos! Para aquellos que lo celebren... ¡que tengan muy buenos Reyes!


¡Con tanta vueltecita, no sé cómo atiné a darle al mando! Ya hasta veo borroso 😂.

- Patrón: Robe Joy, de La Maison Victor mars-avr 2017
- Tela de terciopelo elástica: Ribes & Casals
- Cinta molona: Kilo Lomo los Frailes


21 de diciembre de 2018
Bufanda Dunaway

Bufanda Dunaway

“Penélope espera pacientemente el regreso de Odiseo, que se ha ido a la guerra. Pasan 20 años, y en su ausencia, surgen los pretendientes, pero ella, fiel a su esposo, emplea una artimaña para esquivar sus atenciones... Les dice que tiene que terminar de tejer un sudario para el rey Laertes, y que hasta ese momento, no tomará a ninguno por esposo. Lo que ellos no saben es que Penélope se dedica a tejer por el día, y deshacer por la noche... ¡hasta que la pillan! Por suerte, llega Odiseo, a tiempo de impartir justicia.”


Sra. Llama me dice que a ver cuándo le tejo una a ella, que se resfría con facilidad...

Así me vi yo, cuál Penélope, tejiendo y deshaciendo la bufanda de mi Odiseo. Y lo curioso es que la secuencia no era complicada, pero de nada que me desconcentraba  un pizco... ¡zas! Punto fuera de su sitio.

Menos mal que conforme fui avanzando, la fui interiorizando, porque el muchacho se tiraba de los pelos cada vez que me veía deshaciendo, ya que “así nunca la iba a terminar”, y “total, si no se nota” 🤣.

Él tenía clarísimo las dimensiones que debía tener su bufanda. Un ancho de 15 centímetros como máximo (conseguido), y de no más de 1,50 m de largo (no conseguido... ¡Ejem! La culpa fue del bloqueo, que le dió un señor estiramiento extra 🙊).


¡Qué bien le queda a Odiseo!

El patrón lo clasifican de básico, pero para una inexperta con las agujas, como una servidora, creo que no es tan básico. Al menos si quieres hacer el “cast on” y “bind off” como indica el patrón.

Pero con paciencia, YouTube, y sobre todo, la inestimable ayuda de Alhana (¡Gracias, guapaaa!), aprendí lo suficiente para que llegara a buen puerto, y para que le gustara a su dueño. ¡Bieeeeen!

Como seguramente no asomaré el hociquillo por aquí por Nochebuena, aprovecho para desearles... ¡¡¡Muy felices fiestas!!!


- Patrón: Dunaway
- Ancho: 14,5 cm
- Largo: 1,85 m
- Lana: Malabrigo Mechita
- Agujas circulares: 2,25 2,50 y 2,75 mm
- Proyecto en Ravelry
19 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 3

Retomando la calceta: Parte 3

En entradas anteriores les he hablado del "Taller de Calceta Nivel Cero Patatero", mi reencuentro con las agujas circulares, y mis avances con cada proyecto.

Ésta es la tercera entrega, y ya estamos casi en la recta final. En esta ocasión les presento mi gorro, monísimo, con pompón incorporado... que no he hecho yo (el pompón incorporado, ¿eh?). ¡Glups!


Esos chismes para hacer pompones son perfectos para la foto... ¡y para nada más!

Andaba yo toda entusiasmada, pensando que ¡por fin! estrenaría estos cacharros azules y rojos para hacer pompones, y resultaron un fiasco.

Y es que no tienen forma de abrirse, así que la única manera de envolver el hilo es introduciendo tooodo el que necesitas para confeccionar el pompón a través del agujero.

Si lo haces con el hilo ovillado, no cabe por el agujero. Si lo intentas con todo el hilo extendido (y no es poco el que se necesita) entonces es ¡el maldito infierno! (con el riesgo de que se te enrede todo en el proceso).

Total, que empleé el método rústico y más efectivo: el hacedor de pompones casero, con cartón. Luego resultó que no me gustaba cómo quedaba en el gorro, y terminé poniéndole uno de mercería. Lo sé, lo sé. Tanto rollo con el mardito pompón, para terminar así.


Me gusta muuuuucho como queda 💓.

Para hacer el gorro, tal y como nos indica Lucía, es imprescindible tener cable de 40 cm. Y aclaro, para las profanas como yo: se le llama cable de 40 cm a aquel que acoplado con sus agujas circulares adquiere ese largo, con agujas incluídas. Ignorante de mí, que pensaba que llamándose así, el propio cable tendría esa medida...

Por suerte, durante el trancurso del curso me hice con este kit HiyaHiya así que pude hacer el gorro, sin problemas.

Y debo decir que estoy encantada con el famoso kit, porque es muy completo y te viene con algo súper útil, los conectores, que te permiten unir cables entre sí, y así probarte los proyectos conforme vas tejiendo, además de cambiar de cable de forma muy cómoda. ¡Estoy encantada!


Con todo el trastorno que supuso hacer el pompón, me lo pienso llevar a tooodos lados. ¿Tal vez hacerme un llavero con él?

El montaje de puntos lo hice pelín diferente, al modo "Esperanza Rosas", y además, como mi pelo es súper rebelde, y hacía que el gorro se abriera mucho, perdiendo la forma, para que ofreciera  pelín de resistencia, reduje el perímetro del elástico 4 cm.

Por último, cerré el gorro pasando directamente el hilo con una aguja lanera a través de todos los puntos alojados en la aguja circular, y tirando. Y con estas pequeñas variaciones, el gorro quedó totalmente adaptado a mis gustos, y listo para usar.

Sigo notando evolución, y yo encantada de la vida, aunque todavía me falta el total control de la tensión. Espero lograrlo con la práctica... Creo que soy demasiado perfeccionista para mi bien 🙈.

Sólo falta la última entrega, ¡el jersey! ¡Estoy tejiendo un jersey! Queda cerca el desenlace... o no tanto, dependiendo de lo que tarde en terminarlo, jijiji. ¡Muy buena semana!


- Patrón: Gorro de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Patons Merino Extrafine Big
- Agujas circulares de 5,5 mm
- Proyecto en Ravelry
12 de noviembre de 2018
Retomando la calceta: Parte 2

Retomando la calceta: Parte 2

Aquí ando de nuevo, para hablarles de mis progresos con el curso de Lucía. Retomé las agujas circulares tejiendo un cuello, y con este chal subimos un pelín el nivel de dificultad.

Pero con las explicaciones , los vídeos, y la lana, que me tenía absolutamente enamorada, en un momentín lo tuve listo. Y es que es muy sencillo de tejer. 

¿A que queda resultón? Desde luego, señorita Llama está encantada con él...


Srta. Llama la mar de a gusto con MI chal. 

Como los extremos se curvaban y, maniática como es una, los quería bien rectos, aunque quedó bastante aparente, decidí bloquearlo y así de paso curtirme un pizco con la técnica. ¡Ups! Podría haber hecho una fotillo del "antes", para que notaran la diferencia. Me lo apunto para futuros bloqueos.


Ésta es la cara que se te queda cuando tienes una trifulca con srta. Llama, porque se niega a soltar el chal 😵.

Ejem... Se nota que no ando yo muy puesta en el maravilloso arte de llevar chales, porque vamos, con él en las manos parecía que me iba a poner a torear de un momento a otro. Media vida para ponérmelo de forma aceptable.


¡Aquí torooo, aquí!  🙈
He disfrutado mogollón tejiéndolo (esto es un gran logro, ya que antes “tejer” era sinónimo de “estrés” para mí) y lo más importante, noto evolución, pues ahora, al tejer más relajado lo hago bastante más flojito. Y déjenme decirles que así es muchísimo más sencillo tejer.

La próxima semana espero poder enseñarles el siguiente proyecto... ¡Un gorro! ¡Tengan una semana estupenda!

P.D. Sigo sin poder tejer mientras veo la tele, pero no pierdo la esperanza.


- Patrón: Chal Ola de Lucía Ruiz de Aguirre, de su “Taller de Calceta Nivel Cero Patatero”
- Lanas: Drops Big Delight
- Agujas circulares de 7 mm
- Proyecto en Ravelry
31 de octubre de 2018
Pérez el Ratón Zombi

Pérez el Ratón Zombi

Pérez era un ratón muy majo, aficionado a dar regalitos a los niños que mudaban dientes. Hasta que un día un hombre con muy mal aspecto y peor aliento... ¡¡¡lo mordió!!! ¿Se lo pueden creer? 

Desde entonces, por estas fechas, la noche lo llama a hacer diabluras, y él sigue sus instintos. ¡Cuídense muy bien en sus casas, pues el Ratón Zombi anda suelto, y lo mismo les hace una visita! 


¿A que doy miedo? Juas, juas, juas.
Aunque por aquí no celebramos Halloween, cuando vi este ratoncito tan mono (Pérez, no me pongas esa cara. ¡Lo eres!), no me pude resistir. 

Tejerlo, no me costó. Lo que me costó fue coser todas sus piezas. ¡Uf! Y es que todavía me da “vaguitis aguda” cuando toca esa parte.


¡Pequeño, pero matón!
Aunque no lo especifica, yo rellené todas las piezas del patrón con guata, excepto orejas y cola. 

El ojo de seguridad lo puse entre las vueltas 7 y 8 de la cabeza, y el tuerto a esa misma altura.

Y así... ¡Ratón Zombi al canto! Boo! ¡Qué miedo!

¡Pasen una noche estupenda!


Posando para la foto hasta parezco bueno. Pero no se engañen... ¡Soy mu malooo!

- Patrón: Ratón Zombi, de Mongoreto
- Hilos: Drops Saftan
- Aguja: 3 mm
- Ojo de seguridad: 6 mm
- Altura: 12 cm


29 de octubre de 2018
Lily la Ninfa del Agua

Lily la Ninfa del Agua

Lily es una gran apasionada de las actividades acuáticas. Aunque claro... Todavía no he conocido a una ninfa del agua a la que no le guste chapotear horas y horas  sin parar. 

¡Por eso Ariel y ella se llevan tan bien! Y es que “sirena” y “ninfa del agua” es una muy buena combinación. Además, ambas se toman muy en serio los cuidados del pelo, y ya se sabe que, con su melena, eso es un plus.

Cariñosa, coquetuela, de buen corazón... Así es ella. Y astuta también, la muy pilla, que se ha pegado tooooda la semana pegando “indirectas” para que teja a Griffy el Grifo y a Kiki el fénix, y así tenerlos de compañeros de aventuras. Lo mismo le hago caso... 




Creo que este patrón es uno de los que más tiempo me ha llevado terminar, hasta la fecha. Y no es porque sea muy complicado, sino porque me ha resultado bastante laborioso, y lo he ido haciendo muy poquito a poco.




Esa melena que ahora lleva Lily con tanto salero... ¡Fatiguitas pasé para terminarla!

Primero, no conseguía que cuadrara el casco del pelo con la cabeza, sino que se veía más grande. ¿Resultado? El pelo quedaba bailando salsa. Nada estético, por cierto.

Así que lo que hice fue coger una aguja de 2,75 mm, en vez de 3, y conforme iba tejiendo, se lo iba probando en la cabeza, para asegurarme de que encajaba bien.


¡Luciendo rizos! De aquí va a un anuncio de champú 😝.

Una vez superado el momento “casco del pelo” me tuve que enfrentar al momento “rizos no permanentes”. Y es que en un principio intenté fijar los rizos enroscándolos a un palito de madera, mojándolos y planchándolos. ¡Fracaso total! Pero no los quemé (minipunto para mí).

En fin, que tuve que ir a lo rústico... A estrujarlos manualmente con los dedillos. Dicho esto... El resultado es bastante aparente, ¿no?

La tiara, la verdad es que queda mona, contrastando con el pelo. Y yo además la tejí con doble hilo, para que destacara aún más.


¿Quién no ha hecho el ángel en el agua alguna vez? Vale... Tal vez no así, enseñando ropa interior 🙊.

Un patrón que ha llevado su tiempo, entretenido de tejer, y lleno de detalles. La verdad es que queda preciosa una vez terminada. ¡Súper satisfecha con el resultado!


- Patrón: Lily the Water Nymph, del libro "Unicorns, Dragons and More Fantasy Amigurumi"
- Hilos: Drops Safran y Drops Loves You 7
- Agujas: 2,75 y 3 mm
- Ojos de seguridad: 7 mm
- Altura: 22,5 cm
- Nivel: Intermedio
- En Ravelry