17 de febrero de 2020
El chal más grande del mundo

El chal más grande del mundo

¡Que sí! ¡Que soy una exageradita! Pero de verdad que así lo sentí cuando me lo enrosqué al cuerpo. Yo, que no estoy nada acostumbrada a llevar chales. Yo, que mi forma elegante de usarlos es alrededor del cuello.

La verdad es que el chal del patrón original no queda tan grandote. Lo que pasa es que yo usé lana más gordita (Malabrigo Mechita), aguja adecuada a esa lana (unos números más altos que la recomendada) y le hice un bloqueo... ¿cómo llamarlo? ¿Agresivo?

Dispara rápido que se me cansan los brazos 🙈.
Para rematar la jugada dejé los puntos de los extremos bastante flojitos, así que aquello parecía chicle al bloquear: "estira que te estira" (creo que  la lana empleada también influyó, que tal parece que la Mechita tiene bastante elasticidad).

Tanto estiré que el chal del patrón original tiene forma de croissant en los extremos (triangular creciente para las entendidas XD) mientras que el mío quedó triangular, a secas. ¡Ups!

No te muevas ni un milímetro para que se vea bonito. Pero eso sí, sé natural (ejem).
Ahora sí... Grande como es (y triangular perdido, jijiji) es un gustazo andar con él. Como si estuviera envuelta en una nube de lo suave que se siente. Y además abriga lo justito para no achicharrarme pues lleva hilo finito (fingering). ¿Qué más se puede pedir?

Teresa (su diseñadora) pidió tésters por Instagram y por supuesto me faltó tiempo para ofrecerme porque fue amor a primera vista con él.


No es oro todo lo que reluce. Se me ve con el chal todo bien puesto pero menudo lío armé colocándomelo...

Manipularlo sin arrastrarlo por el suelo fue tooooda una odisea. Y la integridad física de los próximos a mí peligraba porque en el gesto de colocármelo lo mismo podía sacarle un ojo a alguien a más de un metro de distancia. ¡Se siente!

Encima fui víctima de una obsesión: ¡Que se vieran bien los picos! Según mi fotógrafa ése era mi mantra: "¡Picos, picos, picos!"

¿Picos, picos, picos?
A pesar de lo resultón que es lo cierto es que no es nada complicado de tejer. Si no han cogido nunca unas agujas quizás sea una toma de contacto algo brusca, pero si ya conocen los conceptos básicos no tendrán ningún problema con él.


Las secciones de calados fueron muy entretenidas y tal vez lo que exigió mayor concentración, pero una vez cogí la secuencia ya pude tejer en automático.


Eso sí, un truco en la sección de calados para no despistarme fue poner marcadores en cada secuencia. Así si me equivocaba (es lo que tiene tejer mientras ves Netflix) localizaba enseguida dónde estaba el error.


Después de una sesión intensiva de fotos lo suyo era estirar un pizco las piernas y "volar como Superman". ¡La capa ya la tenía!

¡Mira cómo vueloooo! XD
Elegí estos colores y según iba tejiendo pensaba: "Me recuerda al mar".

Y es que, en palabras de mi queridísima Alhana, experta en color y Bellas Artes: "Tiene el verdoso a aguas, como el agua transparente sobre las rocas, el azul calado, como el agua en la lejanía, y el punto bobo azul y blanco, como la espuma de las olas". ¡Toma ya!

Está claro por qué el mar está de fondo en las fotos, ¿no? Este chal lo pedía.

Una vez estrenado lo único que queda por hacer es seguir disfrutándolo y presumiendo de él.  Muchísimas gracias, Teresa, por contar conmigo en su testeo. ¡Es una maravilla!


  • Patrón: Chal Asturcón de Teresa Suárez-Llanos
  • Mi proyecto en Ravelry: Chal Asturcón
  • Dimensiones del chal bloqueado: 266 cm de largo x 94 cm de alto
  • Fotos tomadas por: Esmeralda Alonso
  • Localización: Tufia, Gran Canaria
14 de febrero de 2020
Con mucho corazón

Con mucho corazón

Tenía este proyecto pendiente de enseñar y con su temática la tentación era muy grande como para resistirme, así que  aquí estoy poniendo (aún más) corazones a este día y de paso dándole un pizco de mimo a mi blog que lo he tenido bastante abandonado. I love youuuuuu!!! XD

Lo que me está pasando últimamente es que empiezo proyectos, me pongo a tejerlos como si no hubiera un mañana y cuando me queda tan sólo esconder cabos para terminarlos... ¡empiezo nuevo proyecto! Y los casi terminados se quedan en el fondo de mi armario "indefinidamente".

Cuando entró en el armario era un simple cuello. Cuando salió lo hizo con esta mona tan sonriente. ¡Saluda, Juana!
Así que una vez rescatado ha sido cuestión de tenerlo listo en diez minutos para estrenar. ¡Dácil, recuérdalo, para cuando pienses escaquearte en tu próximo proyecto!

Creo que es el patrón con el que más me he divertido tejiendo hasta la fecha. Me resultó sencillo, pero al mismo tiempo muy entretenido con ese calado y viendo cómo iban apareciendo los corazones conforme iba avanzando.

En un momentín lo tenía hecho. Además con él me estrené leyendo gráficos, y debo decir que una vez aprendí... ¡¡¡boooo a las instrucciones escritas!!! XD


El resultado no me tiene muy entusiasmada (culpa mía, que se veía clarísimamente cómo iba a quedar una vez terminado), y siendo sincera, si no fuera porque el hilo es súper delicado y lo estropearía tiraría de la hebra y haría su versión larga, para poder darle varias vueltas y que quedara pegado al cuello.

Y es que a efectos prácticos no le veo utilidad. Porque un cuello que no me lo cubre, sino que queda por ahí colgando a su aire, pues yo eso así apenas lo uso. Que habrá gente que le encante llevarlo a modo de complemento, porque la verdad es que queda bonito, pero yo busco que abrigue.

Esto me tiene que servir de experiencia, que me entra todo por los ojos pero no me paro a pensar qué es a lo que realmente le voy a dar uso. ¡Aprendida la lección! (O no...)


Lo hice un pelín más alto (media repetición más que la indicada en el patrón) con la idea de que lucieran aún más los corazones y me tapara más cuello. Ejem y requeteejem. Léanse los párrafos anteriores.

De cualquier forma intentaré usarlo, aunque sea como "collar gigante", hasta que se me ocurra cómo hacerlo más llevable. ¿Tal vez un steek? Como Juana me oiga lo desaparece y adiós cuello, jajaja.

De cualquier forma Juana, mi Cuello Corazón y yo les deseamos... ¡Feliz San Valentín todo el año! Que el cariño no se ratea y se da siempre, ¿verdad? :P