17 de mayo de 2017
Aventuras y desventuras de una chaqueta

Aventuras y desventuras de una chaqueta

¿Les ha pasado alguna vez, que ven un patrón y deciden que "necesitan" tenerlo urgentemente, y cuándo por fin está en sus manos, se queda guardado tropecientos años?

A mí me ha pasado más veces de las que me gustaría, y con este patrón, la Ninot Jacket, no fue la excepción. ¡Desde diciembre de 2014 en mi poder! Y eso que tenía la versión en papel, y no tenía que andar uniendo folios que ¡¡¡lo odio!!!




Hace par de años, Nekane y yo hicimos amago de ponernos con él, pero finalmente, quedó aparcado. Esta vez, decidimos que sería la buena, y en faena nos metimos, maestra camisera, y una servidora.

Se podía elegir entre dos modelos, y yo opté por la Vista B, más primaveral, ya que en mi isla no hace demasiado frío, y pensé que así le daría más uso. Si a eso le sumamos que casi siempre visto muy informal, usar una tela vaquera parecía una buena opción, para mí.

Contaba conque supondría una gran inversión de horas, ya que el patrón tiene un cierto nivel de dificultad, y a mi velocidad de tortuga cosiendo, tendría que sumarle: aprender a hacer ojales de sastre, apertura de los ojales en la vista, bolsillos ribeteados, montaje de mangas, y acabado Hong-Kong.

Con lo que no contaba era con una serie de problemas técnicos que me dificultarían llegar "al final del túnel". 

1) El infierno hecho manga

En él sentí yo que estaba, mientras la cosía. Probé a hacer una primera toile (una prueba en tela barata), y resultó que al coser la pieza de la manga superior con la inferior, se producía un desnivel considerable en la zona de la copa. 

Imaginen que van a coser una camiseta por los hombros. ¿Qué pasaría si no tuviera margen de costura en esa zona? Al coserlos se produciría un desnivel en la zona del cuello, ¿no? Pues algo así ocurría con las mangas. Era como si no se le hubiera añadido ese margen extra a ambas piezas.




Le pregunté al respecto a la autora, y en lo que me contestaba, seguí yo haciendo pruebas. Eso me llevó a mi segunda toile, en que la manga me quedaba extraordinariamente estrecha. ¡Aaaaaaaah! Nada. Otra cosa que aprendí, a ensanchar la manga.

Finalmente, Pauline (la autora) me responde que seguramente yo había adquirido un patrón de la primera impresión, y que eso lo modifica posteriormente. Después de búsquedas infructuosas en blogs españoles, Nekane se topa con Sonja, quién tal parece, también se había percatado del problema del desnivel, y se lo advirtió a Pauline.

Yo compré posteriormente el patrón, y si había alguna advertencia al respecto, no la vi. No estoy nada puesta en lo que suele hacerse en estas situaciones, pero considero que avisar de que presenta tal error, con la máxima difusión posible, y dar algún tipo de alternativa para adquirir la modificación, es fundamental.

Total, que le pido a Pauline el patrón de la "manga buena", y con él corto la tela directamente, sin hacer toile. ¡Mal, muy mal!


Creo que hacer la foto desde abajo no es lo más favorecedor del mundo, pero es la única que quedó "decente" 🙈.

Y es que cuando monto la manga, me queda muy abultada por la zona de la espalda. Después de entrarle, ése fue el resultado, con el cuál no estoy del todo satisfecha. ¡Y eso te pasa por no hacer la tercera toile, Dácil!

Me consuela que la manga buena venía con una anchura mayor, porque yo ya estaba saturada, y dispuesta a ir en plan "morcilla embutida" por la vida, con tal de no tener que volver a modificarla.

2) Dónde está el bies, matarile-rile-rile

Desde luego, en mis mangas no. O mejor dicho, no, el bies estampado. Porque aunque según las instrucciones del patrón se necesitaba 10 metros de bies, lo cierto es que yo necesité más de 5 metros adicionales (y cosí una talla 36. En tallas mayores, hará falta más). 

Tenían que ver mi cara, cuando voy a la tienda a por más, y resultó que sólo les quedaba 15 cm del de mariposas (que me llevé igual). No eché una lagrimilla de milagro. Tocó improvisar, y surtirme de bies liso.


No la miren demasiado, que soy un desastre planchando😋.
Y cómo son las cosas, que sin esos 15 cm no hubiera podido acabar las sisas con el bies estampado. Así que tampoco tuve tanta mala sueeeeeeeeerte.


Hombreras forradas a mi bola, porque en negro quedaban feas, feas.  Una de las pocas veces que me acuerdo de poner etiqueta... ¡Bien!✌

El bolsillo es algo pequeño para la mano, pero queda coqueto💜.


3) Las trabillas te dan alas

Pues sí, porque fue ponérselas al abrigo, y parecía que me iba a echar a volar con ellas. ¡Resultaron inmensas!

Según las instrucciones del patrón, el margen de costura debía ser de 1,5 cm, pero con ese margen de costura, yo las veía canijas (sobre todo la de la espalda), así que le apliqué 0,5 cm. ¡Error! Tocó repetir, y aplicar el margen de costura recomendado.

Eso sí, desplacé los ojales hacia los extremos, porque si no, las trabillas querían volar😜.


"¡Holaaaaa! Somos las trabillas. Queríamos volar, pero Dácil no nos dejó."

Ojito, porque con ese margen de costura (0,5 cm), a Nekane le quedaron perfectas para su abrigo. 

Y es que las trabillas vienen en talla única, y dependiendo de la talla, variarán las dimensiones de las mangas y de la espalda, con lo que entiendo yo que aplicando un mismo margen de costura (1,5 cm) no pueden irles bien a las tallas pequeñas y a las grandes, simultáneamente.

La trabilla de la espalda probé a hacerla más corta, más estrecha, a cambiarla de posición, más arriba, más abajo... ¡y seguía viéndola horrorosa, allí colocada! Le quitaba toda la gracia al pliegue de la espalda, así que ¡adiós, muy buenas!


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Otras cosillas a tener en cuenta:

- Al unir las vistas delanteras con la vista espalda, se produce un desfase, pues las vistas delanteras son algo más estrechas que la espalda, en la zona de los hombros. Este desfase es más acusado en tallas grandes.

- La muesca de la manga superior y del delantero no coinciden en tallas grandes, siendo más pronunciada la diferencia conforme se aumenta de talla (en la talla 44 hay una diferencia entre muescas de 1 cm).

- El tercer ojal del delantero, a diferencia de los otros dos, viene en talla única, y los ojales no quedan equidistantes a partir de la talla 36. Conforme se aumenta de talla, la diferencia es mayor, siendo de algo más de medio centímetro para la talla 44.

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Todo esto, lo puse en conocimiento de Pauline. El lunes me comentó que lo estaba comprobando, y que el patrón se había retirado de la tienda para poder modificarlo.

Ciertos problemas detectados por Nekane, ciertos detectados por mí, otros tantos comunes para las dos... Ninguno, espero, que tengan que solucionar ustedes.

De cualquier forma, aquí quedan, para todos aquellos que hayan adquirido el patrón hasta la fecha, y que todavía no lo hayan estrenado (¡que digo yo que este hábito lo tendremos unos cuántos!).




El patrón no me ha dado una buena impresión. Considero que uno de estas características, con nivel de dificultad alto, y en que se emplea tela plana, que no admite tanto margen de error como los tejidos elásticos, debería tener una precisión milimétrica. Y lleva en el mercado desde diciembre de 2013...

Dicho esto, vamos ahora, con lo que me ha enamorado de esta chaqueta 💚.

Me encanta cómo quedan sus bolsillos ribeteados. Una compi del curro los vió, y me comentó, que con ellos, la chaqueta parecía comprada (eso es bueno, ¿no?).


Y sí, sí, también me molan las trabillas😜.


El pliegue en la espalda, me parece súper original. Creo que hice bien en no poner esa trabilla en la espalda. Me gusta mucho más así.




Y da gusto ver todo rematado con bies. ¡Qué tentación, de ir así a todos lados!


Más de una me ha comentado por Instagram que debería ponerme la chaqueta del revés. ¡Va por ustedes! Eso sí... Con esas hombreras, queda prohibido salir así a la calle 😂.




Sus ojales de sastre, también lucen mucho, y no recuerdo si lo he confesado por aquí, pero soy muy, muy fan de los botones. Puedo pegarme casi tanto tiempo curioseando botones, como mirando telas (¡¡¡imaginen!!!), y los que lleva esta chaqueta, en concreto... Siento amor del bueno, por ellos.


Si miran la foto de las trabillas, verán que los botones de éstas van a juego con los del delantero, pero son más pequeños😍.
Ha sido estupendo compartir con Nekane aventuras y desventuras, mientras cosíamos.

Me he reído un montonazo con ella, y me ha enseñado truquillos interesantes, también, porque ya saben (y si no, se los digo yo), que Nekane es muuuuuuu profesional. ¡Gracias, artista! No se pierdan su entrada, que su chaqueta es una auténtica maravilla, y sus impresiones, dignas de leer.

¿Viste, Nekane? Esta vez no tuviste que esperar un año por mí, jajajajaja (y no, el amago de hace par de años, no cuenta, que yo esa vez, ni llegué a calcar el patrón).

Y así mismito me voy, que ahí afuera hace un calor infernal. Por si se lo preguntan, todas las fotos las he tenido que hacer con el ventilador al lado, para no achicharrarme 😝. ¡Hasta la próxima!